7 noviembre, 2013

JOVENES LASTIMADOS

Por Josefina Leroux

jovenes-lastimado‚ÄúLa diferencia mas importante entre el mundo moderno y el tradicional es que hoy en d√≠a, individuo y colectividad se ven impelidos a buscar constantemente cosas nuevas, un deseo err√°tico para el cual no existen metas ni fines √ļltimos, que solo se hacen evidentes ante la inminencia de una cat√°strofe, una crisis‚ÄĚ. ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† –FRANCESCO ALBERONI

Hay jóvenes que gozan de libertades para las que no fueron responsablemente formados.

Después de sobreprotegerlos e impedir que maduraran, luego de ignorarlos y haciendo que crecieran como hijos silvestres sin ninguna estructura ni limites, muchos adolescentes están enfrentando mundos que algunos padres ni siquiera imaginan. 

Las cifras nos hablan de alcoholismo y drogadicci√≥n desde los 10 a√Īos, de relaciones sexuales, embarazos y abortos en estudiantes de secundaria.

Muchos chicos ven pornograf√≠a e interact√ļan virtualmente con ella, muchos son modelos para dichos materiales y algunos se prostituyen en la calle.

La comunicación directa con adolescentes me mantiene actualizada de su realidad.   No se trata de todos ellos, ni siquiera de una mayoría, pero los suficientes para alertarnos.

Hablo de situaciones de grave riesgo para su salud mental y física.

Es el caso de una joven de 16 a√Īos que tiene relaciones con el esposo de su t√≠a con la que vive.¬† A un jovencito de 15 a√Īos lo contrataron v√≠a internet para ser modelo porno.¬† Una chica de 17 fuma mariguana que el novio le regala.

Otro chavo dice que va a la escuela, pero en vez de eso se queda de ver con sus amigos para echarse un churro mientras platican.¬† Le sale bien ‚Äúbara‚ÄĚ, dice, ademas, cuando no trae lana, le f√≠an… o se las dan ‚Äúgratis‚ÄĚ si consigue clientes.

Una chiquita de 16 a√Īos, para mantener su talla, come y vomita.

Muchas adolescentes se emborrachan entre amigas y tienen relaciones sexuales en los primeros encuentros que después no alcanzan a recordar claramente.

Algunos tiene amantes antes de casarse, y aparte de sus novias fresas consiguen otras ingenuas que aparte maltratan: ‚ÄúSi te enamoras, no te vuelvo a buscar‚ÄĚ, amenaza un tipo a una casi ni√Īa que muere por el.

Hacen, deshacen, se drogan, embarazan, abortan… y nadie se da cuenta.

II

Antes eramos diferentes, pensaran algunos lectores.

No se trata de ovejas negras ni de escasez de valores o mala influencia de ‚Äúlos medios‚ÄĚ, tampoco de familias desintegradas, necesariamente.

Los y las adolescentes que me escriben asisten a preparatorias o universidades privadas, son hijos de buenas familias y, sin embargo, viven en sus escasos a√Īos una doble vida, como en las pel√≠culas mas crudas.

¬ŅQue les pasa?¬† Muchas cosas.

Dicen no haber conocido la disciplina, la congruencia de sus padres.  Nunca les dieron responsabilidades.  Sus familias viven de apariencias.  Su comunicación es superficial.

Tienen enormes carencias afectivas, est√°n hambrientos de contactos de manera que, aunque sean furtivos los que encuentran, pueden confortarlos de momento.

Les crearon enormes pretensiones, pero tienen escasas oportunidades para hacer algo propio con sus vidas.

Sufren una presión social que les exige jugar papeles que no quisieran.

Desconocen el compromiso, porque nadie lo ha tenido realmente con ellos.  No están dispuestos a matarse estudiando para enajenarse trabajando.  Quieren divertirse por adelantado, igual que sus padres que compran, viajan y después pagan.

Sus padres trabajan tanto, que ellos no quieren seguir su ejemplo, prefieren gozar de la vida.

 III

Con el avance en la tecnolog√≠a que pone al alcance instant√°neo la comunicaci√≥n a distancia, la b√ļsqueda de datos y lo que se pueda imaginar, han llegado a querer que todo sea igualmente r√°pido.

Los adolescentes, especialmente aquellos que han tenido la satisfacción casi completa de sus necesidades, pretenden conseguir con solo desearlo la complacencia de sus deseos.

Por eso quieren no solo manejar, sino tener un automovil a los 15 a√Īos, beber a sus anchas, conquistar a una chica y poseerla el mismo dia, hacer dinero sin trabajar.¬† No hay diferencias entre los sexos actualmente.¬† Lo mismo busca una chica.

En lo profundo, son adolescentes muy necesitados, urgidos de verdad y comunicaci√≥n sincera, de respeto a sus vidas y grandes dosis de amor, que buscan sentido a sus vidas de la √ļnica forma en que les han ense√Īado.