Todos deberíamos ser feministas

Josefina Leroux/Diván

Mas de 15 mil mujeres se manifestaron el 8 de marzo en Monterrey. Gritaron, lloraron, exigieron justicia, compartieron las violencias sufridas. Algunos hombres las oyeron sorprendidos, parecía que todos lo sabían y se daban cuenta, pero tanto las ignoraban que nunca las habían escuchado.

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REVOLUCIÓN FEMENINA

Josefina Leroux

Muchos siguen sin entender el por qué del feminismo, lo critican interpretándolo como un grito histérico y sin sentido de la mujer.
Les resumo el discurso que describe a la mujer a través de los siglos, palabras cargadas de sentimientos y emociones, ideas que describen su desconocimiento e incomprensión dibujando trazo a trazo el movimiento feminista.
– Femineidad: Actitud pasiva, obediencia, suavidad, cobardía, ignorancia, cariñosidad, falta de capacidad, falta de memoria.
Diccionario enciclopédico de la Psique.
– Puesto que la mujer condujo al hombre al pecado, es justo que reciba al hombre como la esclava al soberano.
San Ambrosio.
– La mujer que se niega al deber conyugal debe ser arrojada al río.
Proverbio sumerio.
– Durante su infancia, una mujer debe depender de su padre; durante su juventud, depende de su marido; si ha muerto su marido, de sus hijos; si no tiene hijos, de los próximos parientes de su marido y, en su defecto, de los de su padre; si no tiene parientes paternos, del soberano; una mujer no debe nunca gobernarse a su antojo.
Ley de Manu de la India.
– Aunque sea censurable la conducta de su marido, aunque se dé a otros amores y esté desprovisto de buenas cualidades debe la mujer virtuosa reverenciarlo constantemente como a un Dios.
Ley de Manu de la India.
– De los cinco a los 20 años, estimarás un mozo en 20 siclos, y una moza, en 10 (Siclo: moneda bíblica).
Levítico de la Biblia.
– No debe depositarse ninguna confianza en las mujeres.
Homero.
– Cada tanto dar una paliza a la mujer es algo saludable. Si tú no sabes por qué, ella sí lo sabe.
Proverbio árabe.
– La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará.
Buda.
– La mujer da al marido dos días de felicidad: el de la boda y el de su entierro.
Hiponacte, poeta griego.
– El marido tiene derecho a matar a su mujer. Cuando una mujer se queda viuda debe cometer suicidio como prueba de castidad.
Confucio.
– Odio a la mujer docta. Ojalá no entre en mi casa mujer que sepa, más de lo que una mujer debe saber.
Eurípides.
– No hay en el mundo nada peor que una mujer, excepto otra mujer.
Eurípides.
– La mujer es por naturaleza inferior al hombre; debe, pues, obedecer… El esclavo no tiene voluntad; el niño la tiene, pero incompleta; la mujer la tiene, pero impotente.
Aristóteles.
– La mujer, cuando piensa sola, piensa mal.
Publio Siro.
– Déis a los varones el doble de lo que deis a las hembras.
El Corán.
– Si se anuncia a alguno de ellos el nacimiento de una hija, su rostro se nubla y se pone como sofocado por el dolor.
El Corán.
– La vida de una mujer vale la mitad que la de un hombre en el caso de que ella sea asesinada y sus parientes reclamen indemnización.
Yaroslao el Sabio.
– Mentir, llorar, coser, son los dones de Dios a la mujer.
Proverbio latino.
– La mujer es el hombre imperfecto.
Averoes, filósofo.
– El sexo femenino es la confusión del hombre, bestia insaciable, ansiedad continua, guerra incesante, ruina diaria, recinto de tempestad y obstáculo a la devoción.
Vincent De Beauvais.
– Derecho de pernada: Derecho que permite a los señores feudales pasar con la esposa de un siervo la primera noche después de la boda.
– …Está bien que el hombre pegue a su mujer, sin matarla y sin herirla cuando desobedece al marido.
Derecho Consuetudinario, Valle del Beauvaisis.
– Permite golpear hasta hacerla sanfrar, siempre que la intención sea buena, es decir para corregirla.
Derecho Consuetudinario, Valle del Beauvaisis.
– La esposa ha de obedecer a su marido y obrar de modo que le complazca, porque su placer va antes que el vuestro. No debe ser arrogante, ni replicarle no contradecirle, sobre todo en público, pues Dios ha ordenado que las mujeres estén sometidas a los maridos.
La Ménagier. Tratado de moral y manual de conducta.
– La mujer es más débil de mente y de cuerpo, y por naturaleza más impresionable. Las mujeres son también más propensas a desviarse de la verdadera religión, tienen memoria débil y es vicio inherente a ellas el de no ser disciplinadas, sino al contrario, seguir sus propios impulsos perdiendo todo sentido del deber.
J. Sprenger.
– No hay manto sin saya que peor siente a la mujer o a la doncella que el querer ser sabia.
Martín Lutero.
– Las mujeres casadas, los niños, idiotas y lunáticos, no pueden legar sus propiedades.
Estatuto de Enrique VIII.
– En Inglaterra se adopta la jaula para aptos como castigo para las esposas descontentas o malignas. En el Continente, la jaula se reemplaza por un canasto y se sumerge en la laguna más cercana tantas veces como lo indique la condena.
Siglo XVII.
– Sólo una espada no se oxida jamás: la lengua de la mujer.
Refrán Armenio.
– Aunque el hombre y la mujer sean dos mitades, estas mitades no son ni pueden ser iguales.
Hay una mitad principal y otra subalterna; la primera manda y la segunda obedece.
Moliere.
– Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo.
Voltaire.
– La mujer depende de nuestros sentimientos, del precio que pongamos a su virtud, de la opinión que nos merezcan sus encantos y sus méritos.
J. J. Rousseau.
– La mujer es un vulgar animal del que el ho,bre se ha formado un ideal demasiado bello.
Flaubert.
– Rara vez se equivoca quien piensa de las mujeres lo peor que puede.
J. Home.
– La mujer que piensa da tanta repugnancia como el varón que piensa.
G. Lessing.
– Las mujeres no son otra cosa que máquinas de producir hijos.
Napoleón.
– La mujer puede, naturalmente recibir educación, pero su mente no es adecuada a las ciencias más elevadas, a la filosofía y a algunas artes.
F. Hegel.
– …Una especie de término mediio entre el niño y el hombre, que es el verdadero ser humano.
A Schopenhahuer.
– En toda mujer de letras hay un hombre fracasado.
Ch. Baudelaire.
– No hay nada que se parezca tanto a un hombre tonto como una mujer sabia.
J. Benavente.
– La mujer es la píldora amarga que la naturaleza y el arte se han complacido en dorar, para que el hombre la trague más fácilmente.
Ramón y Cajal.
– La mujer parece resuelta a mantener la especie dentro de límites mediocres, a procurar que el hombre no llegue nunca a ser semidios.
Ortega y Gasset.
La trascendencia de estas frases es que fueron escritas por líderes de opinión: por religiosos, filósofos, escritores, gobernantes, sabios, premios Nobel y representan tan sólo una pequeñísima muestra de todo lo que se ha dicho sobre la mujer.
¿No les parece suficiente como para motivar un movimiento de revolución femenina?

El Amor, el Individuo y la Pareja

 
(Leyenda india)

Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que,
una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu
llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más
valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube
Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas
mujeres de la tribu.

– Nos amamos – empezó el joven

– Y nos vamos a casar – dijo ella

– Y nos queremos tanto que tenemos miedo.

– Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán.

– Algo que nos garantice que podremos estar siempre
juntos.

– Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro
hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.

– Por favor- repitieron-, hay algo que podamos
hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan
jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su
palabra.

– Hay algo…-dijo el viejo después de una larga
pausa-. Pero no sé….es una tarea muy difícil y
sacrificada.

– No importa- dijeron los dos

– Lo que sea- ratificó Toro Bravo

– Bien – dijo el brujo -, Nube Alta, ves el monte al
norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin
más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el
halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo
atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día
después de la luna llena.

Comprendiste?

La joven asintió en silencio.

Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo-, deberás escalar
la montaña del trueno y cuando llegues a la cima,
encontrar la más brava de todas las águilas y
solamente con tus manos y una red deberás atraparla
sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en
que vendrá Nube Alta….salgan ahora.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una
fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión
encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur. El
día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos
jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que
contenían las aves solicitadas.

El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran
de las bolsas.. Los jóvenes lo hicieron y expusieron
ante la aprobación del viejo los pájaros cazados. Eran
verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor
de su estirpe.

– Volaban alto?- preguntó el brujo

– Sí, sin dudas. Como lo pediste…y ahora?-
preguntó el joven- lo mataremos y beberemos el honor
de su sangre?

– No- dijo el viejo

-Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne –
propuso la joven – No- repitió el viejo. Hagan lo que
les digo. Tomen las aves y atenlas entre sí por las
patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayan
anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía
y soltaron los pájaros.

El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero
sólo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos
después, irritadas por la incapacidad, las aves
arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto
Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el
uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán
arrastrándose, sino que además, tarde o temprano,
empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el
amor entre ustedes perdure, «vuelen juntos pero jamás
atados».

Amor de pareja

El amor incondicional es una utopía. Los seres humanos, más que amar buscan ser amados. El miedo al rechazo es su principal impedimento para darse. Pero el amor no es obligatorio y que no surja  no implica  desprecio.

La educación para el amor debe preparar a las personas para aceptar el regalo del amor sin sentirse inferiores o humilladas cuando no se da.

La falta de reciprocidad puede explicarse en la escisión  de la propia persona que impide mostrarse en forma íntegra y sólo de una manera superficial. 

Cuando no hay aceptación de uno mismo, tampoco puede aceptarse al otro completamente. Primero hay que aceptar los propios defectos, las debilidades, para luego aceptar las ajenas.

COARTADA IMPERFECTA

6ª entrega

Jugando a los novios

Josefina Leroux

Entrando a casa me recibió mi pequeña Alexa diciéndome: Papi estuvo jugando a los novios con mi tía Lucy. Sentí un golpanazo en la cabeza. Se me nubló la vista y me dio vueltas la casa. La sangre bajó de golpe a mis pies.
Subí a saltos la escalera, entré a la recámara y allí estaba él, relajado, viendo la televisión.
No sabía cómo abordar el tema. Encima, tenía vergüenza de hacerlo, seguía incrédula. Por un momento deseé que mi pequeña hubiera visto mal. Sí, a lo mejor se refiere a la plática o a que Lucy le contaba de su novio, eso ha de ser, me dije.
Pero la sospecha me torturaba. Sin pensarlo más, le dije tal cual: Alexa te vio besando a Lucy, le dije blofeando para ver qué cara ponía.
_¿Quéeee?,- respondió. “Vio mal”, agregó enojado pero muy nervioso.
Salí acelerada, bajé a la cocina para repetirle a Lucy lo que vio la niña sin dar tiempo a que se comunicaran. Mi hermana enrojeció de inmediato y luego se puso como un papel.
Con voz temblorosa me preguntó a qué hora me había dicho eso mi hija.
En un principio, lo negó pero su rostro la delató y no le quedó más remedio que aceptar lo que intuí que podría haber visto Alexa cuando mencionó asustada que los vio jugar a los novios.
Aunque Lucy me explicó que el beso fue porque se habían despedido.
Insistió que no pasó nada malo, y yo por un momento respiré
profundamente queriendo creerle. Es mi hermana, ¡cómo iba a hacerme eso!
No quise hablar del tema para observarlos. Veía en los ojos de Alejandro que algo me estaba ocultando, y al volver a preguntarle y pedirle a gritos que dijera lo que había pasado, confesó que le pidió a ella que lo dejara tocarla y ella aceptó.
¡Queéeeeee! ¿Eso pasaba en mi casa, cuando mi hermana llegaba con cualquier pretexto?
Desde hace años, le pedía que dejara de llevarse tanto con Lucy, me dolía cómo la miraba y coqueteaba con ella. Le llevo diez años y Alex, quince.
La quiso desde niña, luego se fue a estudiar y la dejó de ver hasta que regresó hermosísima. En la cena de bienvenida que le hicimos y desde entonces, los dos no dejaron de mirarse y sonreírse.
Intuía que algo estaba mal pero luego corregía mi pensamiento: cómo, si es mi esposo y es mi hermana. ¡Estoy loca! Nunca se atreverían, me decía para serenarme. Pero después al verlos, volvía a ver claramente una atracción que no podían disimular.
Llegué a creer que yo estaba enferma de celos, que estaba loca. Ahora me admite que todo empezó hace un año, tocándole las piernas a mi hermana en reuniones familiares cuando nadie los veía. Encontré también una conversación en internet en la que le confiesa que le gusta mucho desde siempre, que la imagina en tanga…
_¿Y de qué color?,- le responde, Lucy en un chat.
Cuando le pregunto por qué lo hizo, me da tres versiones: Quiso probar a mi hermana… Luego, dijo que teníamos problemas y como yo no le hacía caso, volteó a ver a Lucy. La tercera versión fue que él se imaginaba a veces que yo estaba con alguien más, por eso decidió hacer lo mismo. El
era muy celoso y posesivo pero no le gustaba mostrarlo, así que toleraba que yo trabajara. Ahora entendía su coartada.
Tiré al piso su ropa del closet, le aventé una maleta y le dije que se largara con Lucy.

josefina.leroux@gmail.com

PERSIGUIENDO A EROS

Para celebrar el 14 de febrero la venta de pastillas azules se incrementa.

Josefina Leroux

“El primer paso”, dijo un urólogo hace un par de días en TV, “es tomar la pastilla azul”. ¿El segundo?, pregunto su entrevistadora, “una inyección directa al miembro viril”. ¿Y la tercera?, interpeló ella menos entusiasta.
“La tercera es la bombita, un implante…”
Pero el médico había empezó diciendo que la disfunción eréctil es multifactorial. Que el tabaquismo, la ingesta de alcohol, la obesidad, la hipertensión, los problemas de circulación sanguínea podían ocasionar fallas. Y había dicho además, que es común que les ocurra a los hombres después de los 40. Entonces, por qué no dice a la audiencia que lo primero es descartar problemas de salud, que ante fallas repetidas vaya a realizarse un chequeo médico general.
Lo segundo sería reflexionar sobre los problemas en la relación de pareja porque afectan directamente su deseo. Claro, esto lo sabemos los terapeutas de pareja y sexuales. Por más que sepan de biología los médicos, de sexualidad sabrán muy poco si no estudiaron la materia ni la psicología de la pareja.
La búsqueda del deseo y la excitación es un nicho de mercado valiosísimo.
El círculo machista está dispuesto a pagar más de 50 mil pesos por un paquete de inyecciones para que se les pare de inmediato.
Son muy experimentados los hombres cazadores de aventuras sexuales pero no tienen idea de la complejidad que involucra la respuesta sexual.
“Ya no tengo deseo”, me dijo un hombre que no llega a los 40 años, “¿será la edad?” “Mi esposa dice que no soy romántico ni sé cómo seducirla; me reclama a diario porque ya no tengo ganas”, agrega. 
Preguntando sobre su relación de pareja menciona que hace poco tuvieron un problema y que a partir de entonces están mal. Ampliando el contexto me cuenta que él se emborrachó un día y que su esposa quería irse con alguien más; cuando iba a subirse al otro auto la jaló del brazo, se cayó y se golpeó. “Fue un impulso para que no lo hiciera, pero no quería lastimarla”. “Nunca lo haría, fue un accidente”, aclaró.
“Ella no me creyó, dice que la golpeé y que soy violento”. “No lo soy, sólo me prendo rápido, pero nunca la he lastimado de ninguna forma”. Lo obligó a ir al psiquiatra quien le prescribió fármacos que le quitaron sus reacciones impulsivas, pero no sabía que éstos también reducen el deseo.
Su esposa tampoco.
Además de su baja libido, ella lo juzga por ese motivo porque es hombre y debiera tener deseo siempre. Ella cree que debería saber cómo seducirla cómo a ella le gusta. No conciencia ninguno de los dos que todos esos factores en juego crean una problemática circular, su falta de deseo, su angustia de desempeño, y no sólo eso sino que el cambio de la imagen erótica que tenía su marido de ella cuando la relación fluía espontáneamente, se comunicaban, y no lo juzgaba, criticaba o exigía.
No sólo con esta pareja, casi todo lo que se hace para perseguir al placer es un atentado a la naturaleza libre y autónoma de su funcionamiento. En la búsqueda desesperada, en los falsos remedios, en las píldoras mágicas está el entramado del problema que evaden o niegan los sexo-comerciantes.
Eros necesita al otro, es sed de otredad, decía Octavio Paz. Pero un otro significativo, no un objeto de posesión ni un amo que dicte un supuesto arte de amar. El erotismo es una experiencia humana de alta complejidad.
Por eso es frágil y volátil ante estereotipos y lugares comunes.
Lo infinitamente pequeño y breve, lo subjetivo, lo simbólico, lo paradójico se conjugan en un instante en lo que se ha llamado el deseo. Eros es la implosión de la pasión y el amor en la imaginación, en la piel y en los sentidos que puede culminar en explosión orgásmica.
La naturaleza subjetiva del erotismo origina la complejidad para su estudio y la volatilidad para vivirlo, más aún si éste depende de la comunión con alguien más, por lo que tiene más de psicología que de biología. El deseo no sólo surge ante cuerpo atractivo, también a la anticipación de un momento fascinante.

Podrá la ciencia médica restablecer la función viril pero no recupera a eros porque “el erotismo es la poesía de la sexualidad” -otra vez Paz, pero ha de ser creación de cada uno o más difícil, la magia de dos.

josefina.leroux@gmail.com

Psicóloga en lo privado y en lo público. Terapeuta Sistémica.